Sueños

Todo empezó en aquel espeso bosque, de frondosos árboles, recónditos tras el velo de la noche la cual alzaba a su emperatriz al cielo vestido con su traje blanco y su báculo con el cual reinaba con su luz la oscuridad de la noche. Tras los enormes robles, de tronco ocre enroscado se hallaba un lago, de cristalinas aguas mecidas por el viento céfiro de aquella noche, de la cual surgían nenúfares como cantos de sirenas. A lo lejos, difuminada con acuarela blanca se veía una pequeña montaña, de cumbre nevada y fría como la escarcha acumulada en la punta de las hojas rojas de los robles, que se tornalunaban blancas y argentosas tras el reflejo de la Luna llena que alumbraba los reinos perdidos de aquel bosque sin fin. Aquellos reinos perdidos que se ocultaban en el bosque un día, un hombre les puso el nombre de sueños. Vanos sueños son los que se explicarán a lo largo de este relato, que, al igual que los sueños, nunca acabó ni acaba, pero tampoco acabará.

domingo, 14 de julio de 2013

XVI Certamen de narración corta "Ciudad Tíjola"

Queridos lectores, actualmente no ando mucho escribiendo por el blog, pare un poco los capitulos del viaje pese a tener tiempo por vacaciones, pero todo tiene la razón de la presentación a un concurso literario.
Buscando nuevas cosas que hacer por las largas vacaciones que me permiten un poco de relax, estuve viendo por la pagina de Escritores.org, algunos concursos literarios y pese a que habian interesantes, decidí presentarme a uno en especial. Pese a no ser de la misma comunidad, el concurso no tiene ninguna restricción en cuanto a ser de la provincia o menores que o mayores que, sino residentes en España.
Se trata de novela corta, de no mas de 40 paginas, de tema libre para el 31 de julio como máxima fecha de entrega. Pese a todo, al poner en la barra del buscador el titulo de este post, con el que tambien empieza el de escritores.org, tan solo hay dos páginas y no se anuncia mucho.

Aquí dejo las bases del concurso.

XVI CERTAMEN DE NARRACIÓN CORTA
El Excmo. Ayuntamiento de Tíjola a través de la Concejalía de Cultura, convoca el XVI Certamen Literario Ciudad de Tíjola con el fin de potenciar la cultura y valorar la creación literaria, de acuerdo con las siguientes:

BASES GENERALES

1.- Se convoca el XVI Certamen Literario «Ciudad de Tíjola» en la modalidad de Novela corta; el tema será libre.

2.- La convocatoria es de carácter nacional y los trabajos deberán presentarse redactados en lengua castellana.

3.- Las obras presentadas han de ser originales o inéditas, escritas a máquina, a doble espacio utilizando la fuente “Times New Roman” y tamaño 12; grapadas, cosidas o encuadernadas. Los textos tendrán una extensión máxima de 40 folios a una cara y no inferior a 30 a una cara. Los autores únicamente podrán presentar una obra en dicha modalidad. Los trabajos se entregarán por quintuplicado y al ganador/a se le exigirá en soporte informático.

4.- Los textos se presentarán escritos en lengua castellana, bajo LEMA O SEUDÓNIMO, sin firma. Se acompañarán de un sobre cerrado en cuyo exterior figure el lema y en el interior la identidad del autor/a: nombre, apellidos, domicilio, teléfono y curriculum vitae.

5.- Los originales se podrán entregar en mano en el registro del Ayuntamiento o enviándose por correo a:

XVI CERTAMEN LITERARIO «CIUDAD DE TÍJOLA» EXCMO. AYUNTAMIENTO Plaza de España, 1
04880 TÍJOLA (Almería)

6.- El plazo de admisión de originales finalizará el 31 de Julio de 2013 pasado el plazo se aceptarán sólo aquellas obras que lleven el sello de la oficina de correos con fecha igual o anterior al día límite de la entrega.

7.- Se establece un único premio de 800 Euros y publicación de los originales premiados, así como el Diploma acreditativo.

8.- Los trabajos premiados pasarán a ser propiedad del Ayuntamiento, haciéndolos públicos el día de la entrega de los premios. Los trabajos no premiados se podrán reclamar en el plazo de un mes, después del fallo del jurado. Los trabajos no reclamados serán destruidos.

9.- No se admitirán novelas presentadas en otras ediciones del premio.

10.- El jurado estará compuesto por personas vinculadas al mundo de la Cultura haciéndose público con anterioridad a la entrega de los premios. El fallo del jurado se comunicará personalmente con antelación a cada uno de los autores premiados, así como a través de los medios de comunicación.

11.- La entrega del premio tendrá lugar en el Salón de Actos del Ayuntamiento de Tíjola el día 19 de Enero del 2014. El autor premiado deberá estar presente en la entrega del premio, donde leerá fragmentos de su obra. Será obligatorio recoger personalmente el premio el día de la entrega. Los gastos de alojamiento y manutención correrán por cuenta del Excmo. Ayuntamiento.
 

PD: Tras presentarlo, pasado el verano, ya en septiembre, comenzare a poner los capitulos de la novela, gane o no, hay que ser optimistas, y espero que comenten a ver si les va gustando, etc...
Siento si os hago esperar con el siguiente capitulo del viaje o con algun poema o cuento ;) Sin embargo, tengo muchos borradores, todos casi listos para ser publicados y que los podáis leer.

PD2: Aunque ponga 2014, cuando descargué las bases del concurso, claramente presenta como fecha limite de entrega del libro, el 31 de julio de 2013, sin embargo, se otorgan premios en 2014.

Atte: Deklan Croneil

www.escritores.org

martes, 9 de julio de 2013

Psema

¿Blanca nive, lucida bajo la luz de la luna,
bello manto forestal, de finas agujas de pino
ybajjo el terciopelo negro de la noche,
un sutil lago, oía corrar su agua?

¿Verdesprados de fina y verde hiedra
de dulce rocío, erguido sobre el rosado pétalo,
céfiro viento decadencia musical,
resistencia del sauce a agitar sus alas...?

Querida carroña, apta comida de cuervos,
de aladas mentes mortuorias, de fangosos prados,
de ciena fábrica abandonada estepa
de burda estática, inútil, la actual poética.

Endemoniado dante, cantor a la luna llena,
vampírica tez de negro y tedioso gato, electrizante,
sutil, onírico animal inherte, de fertil
inmundicia, mapa de magia negra.

Vive canta escribe y muere, alma de negra bohemia,
de hastía vida, nostálgica represión del maldito poema.
Escribe, poeta, la vida como onírica conclusión,
y vive lo muerto, vuelve, Praga abandonada, negra
inmunda diosa, cansada, mi Pandora.

Y verás que cuando dé, leves pasos la mariposa,
sobre tu mano, y el fino polvo de oro yazca,
sobre tu rostro, tu vital hilo, protegido por las parcas,
será tan sutilmente tallado, como el tronco
de un ronco roble, abandonado.

                                                    Deklan Croneil

miércoles, 19 de junio de 2013

Capitulo 3: 9 de abril de 2013: La leyenda del hada y el mago

A quien corresponda;

La mañana se nos despertó un tanto tranquila, siguiendo ya nuestra rutina, a la planta numero 10, Valle- Inclán, desayunando el menú diario de porciones de frutas, tortitas típicas americanas con su sirope, churros y porras y algunas tostadas recién hechas aunque un tanto..., tostadas.
Bajando otra vez a nuestras habitaciones - tras comer a una velocidad descomunal, normal aparentemente -  nos quedamos allí.
La mala noticia de tener que visitar Génova tan solo por la tarde, debido a que aún no habíamos llegado a puerto, causó al principio, un cierto alivio de no ir corriendo de un lado para el otro, pero al notar que las horas, literalmente pasaban, cada vez, el hastío y el aburrimiento, se apoderó al menos de nuestra habitación, la 148.
Aún seguía oscura la habitación y dos de los componentes de la habitación - me incluía a medias - se pusieron a ver una pelicula, aquella que daban durante todo el día unas cuarenta veces, hasta el hartazgo, para complacer a aquellos que no salían de la habitación durante la estancia supuestamente temporal, en el barco. Justo daban "Sombras Tenebrosas", de Jonny Depp y aproveché para sacar la consola portátil y comenzar a jugar, pese a que el juego no era muy, digamos, conocido. Al rato, una media hora pasada, picaron a la puerta y con esperanza de haber perdido ya el tiempo hasta las 2 de la tarde, abrí, pero era una de las compañeras del viaje. Rapidamente y con insistencia se tumbó en la cama que había anclada al suelo, la única vacía, y se puso a dormir de una forma un tanto irónica. Me estire sobre el otro extremo de la cama y así quedamos durante las tres horas que faltaron para ir a comer, dos mirando repetitivamente las peliculas, ella durmiendo, tranquila de ser italiana, y yo jugando, perdiendo entre las espadas, el tiempo.
Justo antes de llegar la hora, picaron a la puerta y ya nadie abrió, todos enfrascados en nuestros asuntos. Pero picó con tanta insistencia, que yo, postrante en la cama de abajo, tube que abrir. Abrí la puerta, y tan oscura era nuestra camara, que parecía que el sol cegaba nuestra "cueva". Se trataba de otro compañero, que entró y se unió a los que yacían encadenados a la televisión en las literas superiores, yo continué haciendo compañia a nuetra amiga.
Pasaron las horas aun, y comimos, todos juntos, como de costumbre en la cubierta al lado de la piscina, cubierta a la noche por la multitud adolescente de la discoteca, y por la planta manuel machado, nos dirigimos a Génova. Pese a que Génova es conocida por el Puerto de Génova no atracamos ahí sino en un tetrico y monótono puerto de cromatismo metalico.
La guía cambió y esta vez se trataba de una excentrica guia, de notadas arrugas faciales y excesivo maquillaje azul, y extensas pestañas artifiales, que a su esfuerzo de hablar español, acababa todas las palabras que terminaban en vocal, con una  "n" ahogada.
Fue un largo trayecto junto a un grupo anexo a nuestro itinerario, procedentes de Murcia. Mientras la voz de la guía era interminable, podíamos observar desde el autocar, los apeninos, las montañas, ciertos cementerios de tétrica vista, y puertas góticas antiguas.
Bajamos del autocar, y en una larga ruta andando, recorrimos toda la ciudad, formando un grupo, expuesto también por la misma guía. Pasamos por el Palacio Rojo, donde había una gigantesca lámpara de oro, la más grande del mundo, decían, y algunas esculturas que pasaron desapercibidas a los ojos de su creador, Rossi.
Luego repetimos el itinerario en el Palacio Blanco, y fuimos a una plaza central de grandes dimensiones con una fuente, donde las fotografías cegaban las fuentes con los flashes. Las nubes negras monegascas se aproximaban lentamente, peviendo que llovería en Génova.
Tras el recorrido, caminando por la calle petrarca y una increible vista desde arriba, de la ciudad, nos dejaron libres en el Puerto antiguo de Genova.

Allí, nos encontramos una Caravela, de dimensiones fantásticas, semlantes al Galeón de Piratas del Caribe. Junto al amigo que nos llamó al camarote a la mañana, nos aproximamos, justo al lado del acuario, al cual no pudimos entrar y nos sacamos una fotografia conel barco como fondo.
Tratamos de aproximarnos más, pero todo estaba lleno de personas, con  mala cara, y con vista hacia nosotros e turistas, así que salimos relativamente rápido de allí, y nos reunimos con el resto del grupo, que prefirió comprar regalices y nubes gigantes, a mirar el puerto de Genova.
Al cabo de una hora, recluídos en un puesto del mercadillo de Genova, todos mirando fundas para mobiles, con banderas de España y otras cosas (Paradojas, ¿no?) nos volvimos al autocar, que nos llevó de vuelta al Barco, ya a las ocho de la noche.
Pese haber terminado la ruta, la guía seguía habando y no paró hasta que la profesora se levantó para irse, cuando el autobús, se había parado ya. Nos despedimos y con rapidez, volvimos a refugiarnos en el barco.
Aproveché a salir a la cubierta, para observar la maravillosa puesta de sol, que desde el  barco se veía. También aproveche, cosas que no entiendo a utilizar el roaming, para mí, geroglíficos encriptados, para gastar menos dinero, con un tanto por ciento de no se qué, y si llamaba en ese instante, pagabas un 2% menos, y matemáticas inexplicables. Pasó media hora, y ya arreglado, piqué en la habitación 152, donde se encontraba nuestra amiga,los tres de mi camarote y los cuatro del suyo, nos reunimos, y juntos, si mal no recuerdo, nos dirigimos al Gran Teatro Alameda. Separados nosotros de los otros grupos de camarotes, que se distribuían dispersos por las dos plantas que tenía el teatro, fui a buscar, una delicia, probada esa tarde, junto a dos amigas más, y un integrante de mi camarote, y nos encantó, simplemente, su esencia y Sabor.
Era un "Pink Panther" un coctail (o cóctel) hecho de fresa, coco y plátano, mezclado con un aguinaldo de cereza. en la punta.

Debido a esto, y la espera del preparación - muy lenta - del coctail, llegué tarde al espectáculo, justo de magia, mezclando más que nada, una mágia irónica, abusrda y dadaísta.
Por pasar en medio de su actuación, tapando durante un segundo a los espectadores VIP y que la camarera que me habia preparado los cócteles, me siguiese por detrás, creo un nuevo humor en el espectáculo.
Pero fue, cuando después de un rato pasado, un hada se acercó a mi. Con tal nombre y con dulce apariencia adolescente, compartí todo el espectáculo con ella. El mago, coincidiendo con su primer asiento, nos cogió, al hada y a mi, como voluntarios, y pese al espectáculo era más humorístico que mágico, pues las risas no pararon de saltar.
Ahora si queria irme pronto, a las dos de la mañana, con la rutina de la fiesta en cubierta diaria hasta las tantas, no queria que me estopease, una de mis salidas favoritas, Oh, como te amé, !Florencia!

http://www.youtube.com/watch?v=eQt5bX6fT1s
 

lunes, 10 de junio de 2013

Capítulo 2: 8 de abril de 2013: Curvas de lluvia

A quien corresponda;

Se despertaba la mañana en alta mar aún, y con una mala y espesa niebla. La habitación, constituída por tres, no tenia ventanas, pero no tardamos en divisar el blanco del exterior, por la planta Ramón María del valle Inclán, con escaliatas infinitas con finos baños de oro, y una atercipopelada alfombra turca que llamaba mi atención...
Perdimos un tiempo, allá unas dos horas, donde inspeccionamos el barco de arriba a bajo. Todos expectantes de, mas o menos a las once de la mañana, una gris niebla cubria Ville-Franche, pero no escapa a los objetivos de pícaras camaras de memoria.
Decidimos, decidieron, comer en el barco, y como siempre, el buffet solia consistir en las típicas patatas con hamburguesas, pero en pantagruélicas cantidades, inimaginables sobre la faz terráquea - pero no la acuatico-lúdica- con lo cual, todos llenos y con sopor, emprendimos el viaje en una lancha no muy comoda, con un movimiento que mareaba el pescador, durante unos largos cinco minutos ya confusos en mi memoria, donde, no franceses, sino pescadores, nos desembarcaron en su entrada a la ciudad. El barco no cabía en el puerto, de lo grande que era.
Cogimos un autobús, "Stella", con su guía, Viviana, mismo que nuestra tutora, que como uno más, utilizaba los audífonos de un solo auricular para escuchar las explicaciones. Pasamos por casas colosales, gigantescas, pantagruélicas, por su lujosa e irónica cárcel, y todo a una velocidad sobrehumana, con tal velocidad, la que explicaba, que sugería un pavor a perder el tiempo.
Paramos en un párking, pero no cualquiera, sino un "párking monegasco", al lado de un puesto de coches ferrari y Aston Martin deportivos,  de impresionante porte, bajo las nubes insistentes sobre nosotros.
Llegamos a los jardines del casino de mónaco, pese a la prohibición de la entrada tanto por gala - la mayoria unos shorts, o pantalones vaqueros, y una camiseta manga corta con dibujos o lisa de colores estridentes- y la edad, menor de la que permitían. Todo muy galante, sobre todo, en nuestro tiempo libre. Este constaba de veinte minutos, en los cuales nos transformamos en japoneses en barcelona, corriendo estresados, tanto que el cielo lloró.
Cuando nos dirigimos a la famosa curva del circuito de Mónaco de Fórmula 1, empezaron a caer primero una, luego otra, y a los diez segundo, un torrente, una ducha cogió a todos de imprevistos, menos algún que otro precavido.
Bajo las lágrimas del sol, intentamos ir de compras, a un cercano lugar donde vendían, cómo no, estatuillas del casino y camisas de ferrari, y allí es donde se vio el poder adquisitivo de cada uno, con cantidades específicas para cada cosa y llevando así consigo, mil y una baratijas de imanes de nevera y maquetitas de cinco euros cada una - así que barato nada- y corrímos al autobús, pese a que antes paramos en un típico Mc. Donalds, pese a que no pudimos entrar; el semáforo se puso en verde.
Volviendo otra vez bajo un techo, salpicamos las calles y llegamos al oceanográfic de Jaques Costeau, el famoso biologo marino, pese a que tampoco entramos ni a la catedral donde se hallaban enterrados todos los principes de Mónaco...
Nos dejaron tiempo libre, y aprovechamos a ir al famoso puerto de los jeques, y al ayuntamiento y continuar con el ansia de imanes de nevera.

Casi nos ibamos, cuando, sin darmee cuenta me senté en una de las representativas y legendarias balas de cañon del principado de monaco, donde un típico Carabinieri, llamó la atención, pero no le escuché muy bien, e hice más caso a los gestos escándalosos del grupo de personas que reagrupadas que gritaban por avisarme. Pude llamar a casa...
Tras todo un  viaje de vuelta, vimos por primera y última vez, mónaco.
Llegamos así a las ocho de la noche al barco, donde la gente, muerta, al menos los que me lo comunicaban, y nos dividimos en algunos grupos...
El objetivo, era mirar aquel grandioso mundo acuático, y algunos decidieron tomar un espeso baño del Jacuzzi en la cubierta, contemplando la puesta de sol, y otros, fueron al Gran Teatro Alameda.
Esta noche, junto al grupo de las dos profesoras y unos cuantos muchos del mismo grupo, la mayoria, sin embargo, chicos, fuimos al Alameda allá una media hora de haber partido de mónaco.
Esa noche había un espectáculo, no muy grabado en mi memoria, que era el de "La noche de Bollywood en el Grand Holiday". Fue divertido el espectáculo, pero no hubo muchos comentarios, asi que a las diez y media aproximadamente, fuimos a cenar, al  restaurante nocturno asignado, el "Restaurante Vistahermosa". Mesa 22, grupo "San Ferrand" la mesa más activa y divertida, con un surgimiento de temas de conversación un tanto... de crucero.
Volviendo a los camarotes, allá por las once y media de la noche, nos vimos envueltos en la temática de esa noche, "Los Años 70-80 Revival" en la discoteca de la planta 8, Pío Baroja, donde se hallaba tambien el restaurante y el gran teatro.
Pese a eso, nos dirigimos el grupo de catorce personas más o menos, todas reprimidas como anchoas en un inmenso ascensor y nos dirigimos a la cubierta, donde la fiesta latina continuaba.

Quería ver Génova, así que opté por irme a las dos de la nañana - irónico,¿no?- pero logre dormirme media hora después...
Genova, proxima ciudad te espera!!!

martes, 28 de mayo de 2013

El Bosque de las Noches: Encuentros con el Lobo Soñador

Las chicas se levantaron súbitamente y salieron del campamento. Cogieron las bicicletas sobrantes y se dirigieron hacia el bosque, en busca del sauce.  Las chicas se giraron y vieron como la entrada se iba haciendo cada vez más pequeña, hasta que desapareció por completo. El cielo empezó a nublarse. Nubes negras empezaban a aparecer en el cielo. Las copas de cava se volvieron negras como la noche. El camino de los árboles estaba oscuro. Las hojas de arce estaban petrificadas y el gris camino se volvía más pedregoso con las hojas hechas piedra. Las dos chicas empezaron a pedalear cada vez más rápido. Rydia oyó unos extraños sonidos que venían del interior. No se pararon a mirar que era, sino que pedalearon aún más rápido. De repente, vio moverse los árboles que formaban el camino, parecía perseguirles, pedalearon hasta que no podían más, cuando súbitamente apareció una horrible bestia de entre los árboles. Derraparon las dos. Tenía el pelaje negro, y los ojos fieros como el fuego ardían de un color rojizo como si fuesen dos llamas hirvientes, se posó en dos patas, y con un aullido dedicado a la luna, empezó a rodear a las dos chicas. Este mostraba los dientes, colmillos enormes que mostraban trozos de la piel arrancada de otros animales. De repente se acercó a ellas. Tenían un miedo aterrador. El lobo movió el hocico y olió a las chicas. Rose se alejó un poco, y rápidamente el Lobo se acercó a ella. Mostró los dientes y esta aguantó su postura hierática y sin sentimiento alguno pese a que dentro de su corazón sentía el mismo miedo que su amiga. Este se acercó hasta poder cogerle la mochila a la chica, que es cuando reaccionó, apartando la mochila del lobo. El lobo dio dos pasos hacia atrás y se volvió a acercar, con paso temerario y esta vez solamente movió el hocico para olfatear la mochila.  Rose se acercó a él. Este, dio tres pasos hacia atrás, mientras rose se acercaba. Esta vez, el lobo no se movió hacia atrás, se quedo en el mismo sitio donde se había quedado la última vez. Esta, cogió el cuello del animal, y empezó a acariciarlo con ternura. Este se acurrucó a ella, cuando esta notó una gota de agua en la frente, y después otras dos en la espalda. Miró el cielo. Estaba más negro que la noche. El sol había sido comido por las nubes y Rose, al levantar la mirada, vio como las gotas de lluvia empezaban a caer unas encima de otras, formando charcos en las hojas petrificadas. De repente, el lobo se separó de la chica y cogió la mochila y tiró de ella intentando decir algo. Rose, cogió la bicicleta y avisó a Rydia de que viniese. El lobo empezó correr, más rápido que el rayo, Las chicas con la bicicleta le siguieron. El lobo corría y corría, llegó a un descampado, era negro como el carbón debido a las nubes. Este corrió y cogió mucha más velocidad, hasta que se irguió en dos patas. Ahí se paró y se dirigió erguido hacia las chicas. Mostraba su cuello bien alto.
Dirigió la mirada hacia ellas, esperó a que bajaran de la bicicleta. Pidió con gestos que se acomodaran bien. Las chicas, miraron hacia arriba. El lobo se había erguido sobre dos patas, y eso le hacia crecer hasta alcanzar una enorme y colosal estatura. El lobo se sentó en el suelo con las chicas tal como les había indicado. El también lo hizo. Dio un par de vueltas y se acostó en la hierba negra del prado donde el lobo había decidido parar. Este, miró a las dos chicas a la cara, fijamente, de hito en hito, cuando estas oyeron una voz grave y apuesta; era de un hombre, las dos se miraron y miraron al lobo. Era negro y brillaban sus ojos de ardientes llamas de fuego rojo. Mostraba sus enormes colmillos con la cabeza gacha pero con la vista mirando hacia las chicas. Era la voz del lobo. Las dos chicas dieron un paso hacia atrás, asustadas, el lobo hablaba con un tono sutil y tranquilo, pero su cara, la cual provocaba pavor en las chicas, hizo que la voz, gruesa y dulce a la vez, se tornase en una terrorífica voz de Poe.
- Bien, por fin habéis llegado – dijo él.

- ¿Quién eres, si se puede saber?- preguntó Rose.
- Soy Traüme,... Herr Der Traüme.

Aviso: Google +

Queridos lectores, hago un alto en los escritos (temporal, nunca se acaba el ansia por escribir, ni por efímero momento) debido a un tiempo de exámenes finales y de estudios iguales, en los cuales no escribiré con la "periodicidad" que lo hago ahora.
Sin embargo, dejo la dirección de Google +Deklan Croneil para que podáis ver las últimas actualizaciones que vaya poniendo, y si queréis, marcad para seguir, ya que intentaré ir escribiendo un poco sobre como van los escritos, también colaborando, si quieren, con ideas para escribir. (Se ha de tener en cuenta que el escrito de un cuento, cuesta su tiempo, en cuentos medio-cortos, como "la ciudad de los ladrones" o el "juego del Tiempo" y es por eso la causa de irregularidad de publicación).
Espero poder veros pronto, y suerte a todos los lectores ;)
                                                                                                      Atte: Deklan Croneil

martes, 7 de mayo de 2013

Capitulo1: 7 de abril del 2013: Viajes

A quien corresponda;


Mañana, 7 de abril se emprende un gran viaje, una experiencia con mucho futuro por delante...
Italia fue el destino escogido, tras no mucha discusión, entre su renacimiento y su misterio, saltó por delante de paraísos como Tenerife o Londres.
Fue una decisión algo difícil, entre crucero o ferry, pero, por relativa lógica, escogimos crucero, más cómodo, más fácil y con un tanto de fiesta asegurada.
Empezó el día a... más o menos a las ocho de la mañana, el barco, saldria del puerto de Barcelona, a las cuatro de la tarde, más o menos... Habia que estar ahí a las doce, para llegar a comer y husmear un tanto el barco.
Llegaron las doce de la mañana, un día soleado, tornandose un tanto nublado allá por la tarde, pero no era mucha preocupación... de momento.
Nos fuimos encontrando lentamente, en la entrada del edificio que conducía al barco en sí. Eramos unos veintidós, y creo que todos un tanto exaltados...
Llegamos al gigantesco barco, grabado en la memoria, Grand Celebration, con chapa blanca y diversos dibujos de siluetas cromáticas, sinonimos de... fiesta.
Tenia unas doce plantas, pese a que nosotros estabamos en la planta cinco cuando entramos; la planta Antonio Machado.
La entrada era lujosa, de grandes espejos en el techo, y diversos asientos bañados en oro y galena y al fondo a la izquierda, recuerdo haber visto una recepción de galantes trajeados, con un acento un tanto tropical...
Hubo un simulacro de incendio, y fuimos a nuestro futuro restaurante nocturno, el Restaurante Vistahermosa. Para ello, usamos la tarjeta roja.
Nos dirigimos a última hora de la comida del barco, en el último piso... casi último, planta 11, el nombre sobresaltado de Ramón María del Valle Inclán.
La comida tenía una pinta exquisita, pero, acostumbrados a una dieta no tan especial, siempre nos solímos decantar por las típicas hamburguesas con patatas fritas del barco.
Pasamos la tarde allí, viendo el barco, pero tal inmensidad de cerca que apenas la mitad de acompañantes vieron ni la mitad del barco hasta el último día.
Aún estamos comiendo, pero no hemos entrado a la habitación. Fue mala la idea de no ir, debido a que allí se encontraban  tarjetas, una roja y una azul. Para beber coca cola, pedian la tarjeta azul... la que en un futuro sería (y es)nuestra tarjeta de crédito.
Por una vez, me dejaron pasar la norma y dí el número de habitación, con eso, se solucionó... tan solo esta vez.

Llegaron las ocho de la noche y llegó el espectáculo. Se trataba de una violinista y un conjunto de bailarines del barco,... seis. Llegué tarde, debido a un... "problema" de perder la tan preciada tarjeta el primer día, pero finalmente, estaba en una tarima, justo abajo del espejo del diminuto baño de la habitación...
Ya acabado el asombroso espectáculo, empezó a moverse el barco. Salimos todos para ver la puesta de sol en Barcelona y despedirnos de ella...
Volvimos dentro, y fuimos a la planta número ocho, Pío Baroja, donde se encontraba nuestro restaurante de menú, Vistahermosa.
Fue un... primer contacto con la comida elitista, un tanto burdo suena, pero así era.
De entrante un osobuco con arroz de risotto y pimientos rojos, de segundo un escalope de ternera con patatas al caliu, y de postre una variedad de helados bañados en mousse de chocolate.
Nos sentamos en total, en unas cuatro mesas, por suerte, para mi grupo, nos bendijo la mesa más divertida; el otro grupo de tres, y las dos profesoras.
Surgieron temas que en el barco se quedarán, pero todo fue de muy buen ambiente.
Por último, llegaron las doce de la noche y la noche tan especial para, más que nada algunas (todas) y algunos; la discoteca.
La discoteca joven era en la cubierta. Se prepararon todos, no con las mejores galas, guardadas para la noche del capitan, salimos todos juntos, hasta llegar a un humeante ambiente de pesadez y calor, con estorbados oídos con música a todo volumen, que evadía el cuerpo, y así lo hizo hasta las tres de la mañana, las profesoras nos acompañaron, pero no tocaron la tarjeta azul.
Luego, fuimos a la discoteca de adultos, la primera noche invadida por los jovenes, debido a la tematica; noche latina... la discoteca Interior, estaba a más no poder, pero no tardamos mucho, nuestro grupo reducido de chicos, a volverse temprano (cuatro de la mañana)a las habitaciones.
Eran para cuatro personas, pero nosotros eramos tres... dos camas separadas abajo, y dos literas, puestas de manera que el que durmiese abajo se diese con la frente en el metal.
Nos quedamos hasta el día siguiente, jugando al póker, esperando a que amaneciesemos en la primera parada que haremos, Mónaco!




 

miércoles, 24 de abril de 2013

Silencios de Tinta

Silencios de tinta que, expectantes  abandonados, en el angulo oscuro, sus fieles pergaminos de antaño, utilizados, de especial forma, duermen, erguidos sobre la carpeta azul, de finas cuerdas de negro petroleo. Aún, la leve marca del vaso de cristal, sobre el aterciopelado manto, de verde esmeralda, cubierto por una fina capa de polvo, grisáceo, sustentaba sobre él, sus creadores, de sutiles impresiones de tinta, de altas teclas, negras y blancas, con estratégica y marcial posición, apta para cuando se presionase alguna, empolvada  vieja y chirriante tecla, rehusada a su sumisión, ejecutase grandes mundos de tinta, de tizne negro, a sus fines, antiguos, y arcanos usos, que, abandonadas dejan, a su suerte, -desdicha muerte - un punto, llamado, evolución.
Son pocos, más literatos, aquellos, que, nostálgicamente, por el simple hecho de aquel sonido, de ordenada cadencia, silenciosa armonía, creada de quintos intervalos, vuelven a la cámara, de secretos mundos creados, de abiertas ventanas, orientadas hacia el sol del atardecer, anaranjado, todo el estudio, de húmedas paredes, y vorágines de roja gama, sombreando los leves objetos que se interponen ante la luz, de cálida variante cromática, de pilares culturales de mármol, repletos, de variados lomos, de fragmentos de mentes, de lagunas vivas, conscientes sus paradojas atemporales,  evasiones de Media tierra, y aposentada, en el Trono de Hierro, un esqueleto de férrea composición, rectangular, racional, útil, separador de libros, de mundos, discordantes señuelos de títeres, nuestros, que moldeamos, en aquella máquina, de mágica perspectiva, de anaranjado y negro color, grisácea y rota marca, de trasfondo, tras las cortinas de amplio acabado, de azul cromado, marino, de bajeles cuentos, inspiración, y ese sonido vuelve, cadente, melancólico, canción de cuento, de final, del prologo.
                                                                           Puertas abiertas a otros mundos. 

              
                                                                                                                  Deklan Croneil



martes, 23 de abril de 2013

Barcelona se luce; Sant Jordi

Son incesantes pasos, raudos, con veloz avidez para hallar aquello que tan solo un día, todo el mundo quiere.
Sobre todo en Barcelona,ciudad modernista, Florencia hispánica, forestal, obtiene una bruma, cadente en el espeso cielo, cargado con lapislázuli  hermosa y gótica apariencia moderna, llena las calles y plazas con picos plásticos, de lonas blancas, con mediáticos caracteres, famosos en su campo. Los alfileres trataban de entrar entre la gente pero no lo terminaban de lograr, llevados cada uno de otro que a su vez seguía a otro y detrás tuyo mil personas con bíblicas proporciones en sus manos de hojas de nuevo papel, te siguen hasta que te desvíes del camino, y en ese momento tu seguidor, seguirá al que tu seguías.
Justamente en hora punta, tres calles más al centro, allí por la Casa del Libro, hallamos a uno de los dos escritores españoles, que más leo; Laura Gallego, con su presentación de su libro "el libro de los portales" - pese a que me otorgó su fima en " dos velas al diablo"- y a Carlos Ruiz Zafón presentando su nuevo libro.               Otra tradición catalana es la rosa, roja y normalmente con fines caritativos hacia ONGs o colegios o universidades, los libros, normalmente de ultima temática, autores televisivos, deportistas, cocineros... Y por ultimo viniendo por tradición catalana, la firma de libros de los autores de los libros que lees
(se ha de entender que tan solo Asa Lårson anduvo por la capital cultural de España - Barcelona- y pese al gusto de millones de lectores a la tensante guerra del rey del norte, los salvajes, el trono de hierro y la Kaalesi, ejemplos de escritores como George.R.R.Martin no anduvieron firmando biblias) obtenemos la visita a nuestras bibliotecas, nuevos escritores, que firman sus libros, como por ejemplo, el  escritor de una nueva - y primera novela - de Jesús San Gil, libro llamado "Number nine" pese a que aún me lo tenga que leer. Despedimos el panorama en el Paseig de Gràcia, junto a la Casa del Libro, y nos bajamos a los subsuelos de la mágica ciudad barcelonesa, en la estación de Carrer aragó/ Av. Pau Clarís,  apartadas de toda multitud, de todas las variantes, de todas las culturas, que tan solo por un día, perfecto, de soleada tarde, y  bienvenida a la sutil noche de cálidas brisas, se juntan todas, dando a pormocionar Barcelona, como la ciudad, que se merece el rango, apodo, pseudónimo, de la
                                              Mágica Ciudad de la Cultura, Barcelona. 
    
                                                                   Deklan Croneil

                      

martes, 12 de febrero de 2013

Migajas macábras


Son aptos, simples saberes, que anhelamos conseguir, por miedo; se replantea la idea, firme y ráuda del olvido, tras una sufrida muerte, pero, ¿qué es aquello, que realmente fomenta el miedo? no es aquello que fomenta el miedo, el pavor de ser olvidado, sino el tétrico y siniestro pensamiento de si te gustase un sueño eterno. Compilamos brevemente, nuestra vida en vida, como un onírico hecho en el que se puede despreciar, auto-arruinándose, o auto-mejorándose, pero, ¿con el fin de qué? ¿pueden saber los grandes sabidos, sin empirismo ni encare a la muerte, la respuesta? ¿puede saber qué hay después de la muerte, todo aquel, que sin miedo, ha osado a teorizar, sobre ello? el miedo que se produce es aquel que se puede tener, ante el mero pensar, del no existir, empatizando, con aquellos, que crees que han muerto, y poniéndote en su lugar, falsamente ducho, encontrándote tú, en vida y ellos, careciendo de esa virtud - o pecado, onírico - y observándote - o no - desde lo alto - o lo bajo - tus acciones, o pensamientos, que firmes tienes ante ellos.
   Es el miedo al olvido, al no gustar el sentimiento, la sensación de un sueño, pese a que este sea eterno. Podemos aplicarnos, a nuestros preciados oradores, plasmantes de una ayuda, en la cual creer después de yacer, en tu lecho, y se pueden apostar distintas perspectivas, pero siempre llegaremos al punto, de que la vida puede o no, ser onirica, y encontrarnos, solamente ante el simple hecho de que el mundo no - o sí - existe, ante nuestros propios ojos. EL mero hecho del pensar en el destierro humano, es lo que hace imperceptible, esa, sencilla, cotidiana, a la vez que tan difícil, como, no el morir, sino el abandonar, el sentimiento terrible de que has podido ser - o no ser - alguien. Es, digo sin experiencia, un ráudo sentido que por la mente pasa de vivir, toda la vida, de un temible vuelco, simbolo de su llegada, tan temida entre la mente humana, consciente y la subconsciente.
  Apostaban ciertos grandes oradores, la capacidad, de que dios existe como una vinculación, necesaria a algo, o a alguien. Tenemos un vacío, establecido entre aquello del subconsciente - Dios - y lo consciente - el yo - que pretendemos llenar, con la razón, pese a que el único metodo para llenarlo es la fe. Pero, ¿dice ésto que hay que tener fe en la muerte?....

lunes, 11 de febrero de 2013

Ritos de paso


Son, meramente, puntos de vista, diferentes, como individuos, divisibles, en sí mismos...como pensamientos. Bajo la alarmante llamada de la luz, espetó un bislumbre de transmisión, galvánica y terrible, entre los dos polos, de tungsteno... Ennegrecida, la puerta, la bella salida, que de noche, está oculta, tras el juego de sombras chinas, que especta la Luna, desde su temporal firmamento. Son esos fatuos destellos, de electrizantes átomos, que iluminan el lúgubre y tétrico, sendero, que pese a su corto espacio, traza, lentamente, cual a rito, un impotente paso, vaporizado, tras la magia del movimiento. Se oyen los dulces tintineos, recuerdos, duraderos empíricos olvidos, que rememoran la infancia, inexistente, onírica, y dulce imaginación, otorgada a través de su sutil voz, producto del dindineo, suave y perdurante, del choque de los recuerdos...
   Lentamente se abren, eruditos a mi alma, inexperimentados sentimientos, que sin saber el - yo - qué realmente, significan, se expresan, tal como la blanca y ennegrecida luz del ambiente, una calma corta, breve de pocas palabras, rápidas, fuídas y fulgurantes vocábulos, producidos por el aborrecer del paso del tiempo inútil, utilizando, su juego, en contra suya, mágicamente, para ganar a la virtud mencionada. Son producto del desgaste, esas columnas, dóricas marmóreas, arraigadas, en ellas, como lapas, la carcoma del desgaste, negro como la muerte, pronunciada ante el peligro del no-saber, que es lo ocurrido, o lo que allí ocurrirá, es el tren, este de largas y perspectivamente altas columnas griegas, que a torcer no alcanza el viento, pero si el tiempo, sintoma de un cambio, tanto metafórico como real, ante la simple connotación del pensamiento de nuestro propio futuro... (sin fin...)

domingo, 10 de febrero de 2013

Tizne subjetivo


Son pequeños factores, cambiantes escenas, mobiles ante la corriente, que rápidamente fluye por el interior de esa vida, de ese conjunto de sociedades. Es toda la verdad, subjetiva cual la muerte, que sin embargo, se luce teatralmente, para transmitir y exponer, las ideas, y crear un creer en la sabiduría. Postrante y desértica, soledad que humedece las madereras rayuelas, mates y brunas por la soledad, y brillantes, por la débil entrada de un leve susurro de los rayos del sol, que expectantes, luchan por zafarse de los grises y opacos nubarrones, que se ciernen sobre la escultura...
   Archivadas, las enmohecidas solapas, solemnes cantan como himno su bello y dulce interior, exponiendo sus saberes a los arraigados tablones, donde, sucumbe subyugado, el saber. Fébriles gotas de lluvia, caen paulatinamente, sobre el gastado vidrio, superior, luz del conocimiento, suelo del empirismo, cárcel que crea la libertad, dentro de ella, y jala  ásperos vientos de conocimiento en su interior. Oh! todo aquel erudito saber, que se desvanece, carcomido por el bello tiempo, arrela en la memoria, un tizne de blanca bruma, que envuelve al recóndito secreto, en fantasioso prado, amarillento, blanco, negro entre su pasado, sigue, repleto... Jamás el saber sucumbirá, por esa razón la plenitud de la virtud, hallamos, pantagruélica, de galácticas dimensiones, aquel saber, que yace, en la memoria de los libros olvidados, y en la memoria, de aquellos, cuya experiencia debe saciarse, a demás de un galvánico saber, que postula la peligrosidad de la subjetiva verdad, del verdadero conocimiento,....
   Allí, postulándose ante el sabio e indivisible viento, se postra, erguida ante nuestras espaldas, el conocimiento del supuesto saber, y objetiva virtud, según las opiniones que se han depositado, allí, espectantes a ser leídas, algún día.

domingo, 10 de junio de 2012

Recuerdos de la vida


No recuerda cómo llegó a su vida.
Olvidado muchos de los momentos que compartió con ella. Tantos, y tan intensos, que quedaron en lo más profundo de la (in)consciencia.
Parece como si siempre hubiese estado ahí, a su lado. Compañía en la soledad, valor en los momentos de miedo, cuando la luz de la mesilla de noche se apagaba; partícipe y protagonista de los primeros juegos, de las primeras sonrisas. De innumerables cuentos y sueños de fantasía e imaginación.
Lazos inquebrantables, hasta ese día sin recuerdos en el que, puede que sin saberlo, puede que sin quererlo, deja de formar parte de cada acontecimiento importante acontecido en la vida. Y poco después, de cada acontecimiento. Y luego, de cada vivencia.
Cuando las historias se convierten en leyendas, se marchitan los recuerdos. 
Y sin ellos, una tenue luz termina por consumirse en lo más profundo del alma, mientras el tiempo pasa deshaciendo pasatiempos, intentando volver atrás. 
Lejos, en el linde de la memoria, en rincones sombríos de oscuras habitaciones, de casas vacías que fueron hogares, quedan, en cajones rotos, carcomidos por el olvido, muñecos, vetustos muñecos, con motas de polvo. 

PD: extraído de un maravilloso conjunto de cuentos: link: http:// misrelatos.es

jueves, 7 de junio de 2012

El Bosque de las Noches: Laberinto


Si mi alma aún recuerda aquellas misteriosas hazañas, que tímidamente se escondían tras las sábanas de la niebla, se podrán estampar en el recuerdo de alguna vagante alma que por estos caminos sendera. Esas hazañas son terroríficas y pavor provocaron en los oídos del mundo que a ellas se atrevió a mencionar; El Bosque de las Noches.  

Se adentra entre los profundos y verdosos helechos, un macabro bosque, donde su rey es el miedo, la princesa, la maldad y la muerte, emperatriz. Se adentra en este bosque, tan profundo como la garganta de un dragón, tras pasar por una pequeña casa de rojas tejas y pared beige, donde el humo se puede divisar en el alféizar, como si comprimido, el hollín de la vieja pipa, que Kobold fumaba, se tratase. Tras pasar por esa casa, una vetusta arboleda, de maduros frutos, e iluminadas plantas, te recibe en la entrada, con suntuosas flores que hacen caer las gotas de rocío por cada minuto que pasa, y acumulándose en el cabo de las rojas y lucientes manzanas, pequeñas virutas de escarcha, que perlas parecían, allí se aposentaban. Muy agradable fuere la entrada, a la muerte de la cual posiblemente pasarás, pero algo cambia en la vida de la gente que entra, ya que si con vida sale, su alma, jamás saldrá. Fue allí, cuando, afortunadamente me convertí en el primer ser, en cruzar el bosque, terrorífico bosque, y pedir a mi memoria, aquel tétrico recuerdo, y estamparlo para dar a conocer, el peligro de los bosques y del olvido eterno. Adentrándose en ese bosque, el Bosque de las Noches, un muro de hiedras y trepaderas, obstaculizan tu camino, y cuando atrás quieres volver, los árboles, junto a la inoportuna tormenta, parecían que te mirasen con una vil y maquiavélica tez. Es allí cuando el miedo te corroe  por las venas, que de roja o azulada sangre, da igual cual sea, producen una vibración en la sangre, como si un escalofrío, tu alma sufriese.
Adentrándote en este bosque aún más – pese a que no tengas otra elección salvo acudir a la emperatriz – es cuando empiezan a relinchar tus caballos, a inquietarse y a removerse, y de su boca, una blanca espuma, sale con el miedo. Allí la mente te corroe, te carcome lentamente, hasta que, como si Vetusta en el pantano estuviese, una ninfa de aguas negras, te aparece envuelta entre sábanas y aureolas incoloras que elevan el miedo al ser. Te “ayuda” con sus bellas, persuasivas, deleitantes y utópicas palabras que te evaden de la verdad, y te hacen hundir en el pantano, te hacen alguien con suma importancia, su comida, pero eres alguien, importante, eso es lo importante para ellos. Si lograste no hundirte en las tenebrosas y recónditas aguas, aparecerás en un vil laberinto que como un ratón, tendrás que encontrar la salida, pero, el único problema es que no hay; la salida es la mente.
Es como un túnel, un túnel sin salida, que cuando despejas tu mente, te liberas de sus cadenas es cuando desaparece, desaparece todo aquello que como escarabajos construimos y como humanos destruimos, dejando sin nada, tu propio ser.
Es alto, el laberinto, alto como una secuoya y ancho, tan ancho como una aguja, y la plaza central, como si del ojo se tratase. Era estrechísima, esa senda, que era ofuscada por las altas trepaderas, que ocultaban el sol a la tierra. Chocaban tus dos brazos, con los dos lados del laberinto, desgastándolos y dejándote sin las mangas del atuendo. Alto, espeso, estrecho, incómodo, maquiavélico, macabro invento creado por la mente de un escritor que ufano se siente al saber que su público pide algo que él, puede dar.
Es aquí, cuando decide tu destino si mueres o vives, cuando has pasado la primera parte, de las tres inexistentes; la parte del laberinto.  

martes, 15 de mayo de 2012

Las rejas de la libertad

Entre sus atezadas tunicas que cubrían la tez al Gible, el viento sur del desierto, se escondían mil y una historias, que se difuminaban con la tormenta de arena que Gible provocaba, y entre los brunos ojos del desierto, se distinguía un viejo y anciano vendedor de alfombras, según él, hiladas con piedras preciosas. Su tez era negra, como el carbón, sus ojos hacían un blanco tensado y sus pupilas  se hundían en su negro iris. Su sonrisa brillaba con treinta piedras blancas, pulidas con la arena del baldío terreno ocre y con dunas. Llevaba unas babuchas negras con rubíes en sus pies, unos amplios bombachos blancos con una línea púrpura en el lateral y un chaleco de algondón con alternado de blanco y negro. Sus ojos permanecían cerrados y su mente seguía siendo un pequeño albatros.
Cuando el sol ocultó el penúltimo rayo de sol tras la duna que tenía en frente suyo, abrió los ojos paulatinamente y las aletas de la nariz empezaron a moverse. Se irguió, separándose de los ladrillos de la muralla donde estaba apoyado. Al cabo de un rato, un hombre pasó por su lado, y contemplándolo, esperó un rato, hasta que lo reconoció. Al reconocerlo le dijo con tinieblas misteriosas:
- Señor, hablan de usted, en la Alhambra, maldiciendo su nombre y deshonrando su fatal destino de hermitaño.
- Querido,-dijo el árabe- por cada cosa que digas, debes pensar en liberar la palabra de todos sus encarcelamientos,  llamadas, Las Tres Rejas.  
- ¿En qué consisten las Tres Rejas?- preguntó el chico interesado por el honor hacia la sociedad.
- primero, la verdad, ¿Es completamente seguro de lo que has dicho?
- Es un rumor muy espamentado, señor.
- bien, la segunda reja es la bondad, ¿Es beneficioso para alguien lo que me vas a decir?
- No, señor, no es importante.
- Y por ultimo, la necesidad, ¿Realmente es importante, tanto como para gastar este precioso tiempo, en decirme una cosa, que por mucho que me la digas, no podré solucionar?
- No, realmente no es importante, señor.
- Pues sepultemos lo visto y lo escuchado en este mundo y sabiendo que todo y nada es importante, escucha siempre, pero jamás tomes la decisión de opinar sobre una critica suya, a menos, que con tus valores abras las tres rejas, que suponen la verdadera libertad.

martes, 24 de abril de 2012

Dia internacional del libro: Sant Jordi


El Día Internacional del Libro es una conmemoración celebrada a nivel internacional con el objetivo de fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. Tiene su origen en la Diada de Sant Jordi (Día de San Jorge) celebrada en Cataluña, donde ha sido tradicional desde la época medieval para los hombres dar rosas a sus amantes, y desde 1925 para las mujeres dar un libro a cambio.

La elección del día 23 de abril como día del libro y del derecho de autor, procede de la coincidencia del fallecimiento de los escritores Miguel de Cervantes y William Shakespeare.
Los libros: uno de los mejores inventos que haya creado el ser humano, te transportan a otros mundos en donde no has estado, te abren la puerta a nuevas realidades... ¡¡¡Un libro, mi mejor fuente de inspiración!!!!

lunes, 16 de abril de 2012

La ciudad de los Ladrones II : reflexión

Llegado el día, las nubes robaron de buena mañana, la luz del sol, y el azul celeste del cielo, fue hurtado por los negros cuervos que en aquel negro día, alzaban su aguada vista al cielo, posándose sobre sus patas, en las desnudas ramas de los  robles, que lloraban al notar su cuerpo frío y sin corteza viva, ya que los  ácaros carcomieron su dulce corteza por el vano hilo de savia.

Quedáronse los dos jóvenes y la niña en un hostal, donde algunas maderas eran robadas por las megras y sucias ratas que hacían grandes agujeros que carcomían en la pared.
En las almohadas, estaban llenas de ácaros, peqeños, picantes, hurticantes, molestos, que en eaquel mundo, onírico, entraban, y cual a negras cucarachas, viles y vomitivas, apoderábanse del corazón de los sueños, creando del extraño mundo del sueños, en una pesadilla.
Pasado el día y el mediodía, cuando los solares rayos mataron a Dios, dejando esparcida su sangre sobre el cielo, fueron en busca de los jazmines, al castillo del llamado rácano, avaro, vil, criuel, Emperador de los Ladrones.
El ladrón más rácano era, efectivamente, ese, pese a que nadie ya nunca más lo vio, y su enorme imperio, lleno de oro, dinero y joyas, estaba protegido con la Pureza.
Ninguna persona que haya robado alguna vez, puede entrar en ella.
La niña con sus ojos, que de anhelo por su cesta brillaban, indicó una pequeña ventana, donde se hallaba la preciada entrada, del castillo de la pureza.
Intentaron entrar los dos en el torreon, pero cuando  entró el segundo mozo, una eléctrica carga, estalló en su corazón. Quedó uno de los jóvenes, que altamente y con rapidez, la muralla protectora a la cual el mismísimo dios, adora, con facilidad, la pudo subir, y en ella, la codiciada cesta, descubrir.
Entró por la ventana, que de laqueado arco era, y con dificultades entó, en aquel oscuro torreón.
En aquel oscuro torreón, que ya hace tiempo, que un dragón vivía, plácidamente, con sus grandes fauces, este dormía. Bajo su enorme axila, donde el ala empezaba, un magnifico y ancho cofre, allí, oculto, se guardaba.
¿Dónde estaba el Emperador de los Ladrones? ¿Acaso era un dragón, aquel principe muerto? ¿Quién era, el Emperador de los Ladrones? ¿Era, acaso, su propio corazón, que por codicia hace necesario, el robar?
Cogió el chico, sin pensarlo, el gran cofre que debajo la enorme axila, recóndito se hallaba, y rompiedo el arco que laqueado estaba, el gran cofre, pudo pasar.
Pasando la barrera que protegía el torreón del inexistente emperador, dio la caja a la niña, donde decía que su preciada cesta, el rácano emperador guardaba. Y abriéndola, en sus ojos el reflejo, el oro sus pupilas iluminó, y sacando de allí, una purpúrea daga, apuntando el filo a uno de los jóvenes, a bocajarro, cerró el cofre, y con él huyó. 
  - Los jazmines los perdí hace tiempo, y cuando encontré la cesta, por fin, vi como mis flores, quedaron marchitas, y de jazmines, de blanca azucena, ¡ay quán bonitos eran!, convirtiéndose en unas flores negras, hechas de ceniza, cual a carbón.
Se giró niña para huir corriendo, y vio a los dos niños, que antes la espada robaron de los dos mozuelos, colgados, desarropados, y como si el mundo diese un final a este cuento, como si Calderón hubiese visionado esto, como si el destino del mundo fuese una gran actuación, donde el final del papel de cada persona, fuera la muerte, girando lentamente, enrollados en una cuerda, acabaron su papel, dándoles Caronte un mortuorio corcel, para salir del gran teatro, llamado por los personajes, El Mundo.
Mientras, tras mi mente pasa esto, el viejo de escarlatas prendas, que finalmente con el férreo premio se quedó, incó cual a dientes de un jaguar, el filo de las dos espadas, a la pobre y cualpable niña inocente, que robó el tesoro del mundo, y al darlo todo a la luz, a su cuello se lanzaron como agitados, por la rabia algunos caballos, y agacó como aquellos niños, colgados en una cuerda, danzando sus cuerpos, ya muertos, y poniendo un fin a su guión, todos soñaron en su día lo que son, y el cansado titiritero, quitó de escena al mundo entero, ya que el mundo en conclusión, todos sueñanlo que son, ya que el mayor bien es pequeño, y toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son. 



                                                                                                                                                                     Dedicado a la sociedad actual, y a uno de los mayores escitores de la   historia Español, y uno de los mejores escritores, que jamás haya existido, Pedro Calderón de la Barca.  

domingo, 15 de abril de 2012

sonata del recuerdo

                      
               Sonata del recuerdo  

                Recuerdo aquella dulce primavera,
En el que el céfiro viento arrastraba
El débil hilo que nuestros recuerdos guardaba
 Y que aquella tarde, inolvidable fuera.

Recuerdo tus rojos labios del atardecer,
Recuerdo que del mar estaba hecho tu placer,
Y tus negros ojos nocturnos cantaban,
Y en tu mente, de nuestro amor guardaban.

Recuerdo que fue el pecado más delicioso el conocerte,
Recuerdo que fueron tus labios los que en concederte,
Concedieron tu onírico sueño de amor
Que hoy, al fuego, hace lucir tu honor.

Recuerdo el sabor de tus dulces labios,
Recuerdo el ingenio de tus enlabios,
En el que pude, por fin, conocerte
Y luego, con mi amor inerte,

Creamos con nuestros sueños tejidos,
Nuestra onírica utopía.

Recuerdo y solamente recuerdo…
    
                                         Deklan Croneil

lunes, 9 de abril de 2012

La ciudad de los ladrones

Era una soleada tarde de otoño, donde el olor de los jazmines levitaba, bailando en el viejo viento del norte que peregrinaba a una vasta tierra. Los altos árboles que a lo lejos se veían, creaban el horizonte, y la grandes montañas que se difuminaban con la blanca niebla del atardecer, hacían la profundidad del cuadro que por un verde prado estaba este formado, haciendo de todo una ilusión.
Su mirada se había perdido en el olvido y creando del tiempo un ciego halo de luz, creaba el hilo que separábale de su mente, transformándolo así en la enorme figura que centelleantes cascadas anaranjadas producía, e interminable hacía la libertad a tierra y agua, escondiéndose paulatinamente en la pura realidad.
Los dos chicos fueron avanzando por los bosques, altos, frondosos y formado por pinos negros, que de su espesura, invisibles sus copas se tornaban. Aquel camino estaba alfombrado con el pétalo del otoño y regado con el lijero aroma que cercanamente unos ya marchitos jazmines misteriosamente producían.
Avanzaron, hasta dejar caer al sol en los infiernos y dejar bajar a la luna del paraíso, donde llegaron a un iluminado prado, donde el viento hacía sonar con  su eterno arco las cuatro cuerdas del violín de la vida, haciendo caer allí, las cadencias y la armonía. En el centro del prado, un enorme roble, entrelazaba sus ocres troncos y peinábase sus largos cabellos con el céfiro viento de aquella iluminada noche. Los lobos aullaban a lo lejos, perdiendo el viento sus partituras y olvidando en el tiempo, lo que un día fue su existencia pura.
Entre toda aquella armonía, una octava más aguda descordinó la pieza, llamando la atención a los dos chicos, que en el verde musgo sentados descansaban. Provenía aquella octava, más aguda que el violín del viento, del gran roble que yacía y arraigaba sus interminables raíces en el suelo del claro prado.
Los chicos se acercaron cautelosamente, impactantes e ignorantes de lo que estaba por suceder.
Dentro del enorme árbol, carente de un mediano agujero carcomido, una esquelética niña, como si de la muerte su vástago se tratase, de enjuto cuerpo y flacos rasgos, se acurrucaba y protegíase del viento, la muerte y el olvido. Vestía viejos harapos verdes y en sus ojos se notaba el reciente arroyo que por la luna habían caído y aquel prado de blanca azucena y rosa inundaron. Su tímida boca, permanecía escondida, secreta tras sus purpúreos labios, y un creciente pelo negro-azulado era tímidamente iluminado por un débil halo de luz que un pequeño agujero dejaba pasar. Los dos chicos la sacaron de allí y en sus tiritantes ojos se reflejó el miedo tintado con virutas de cobalto.
Resultó ser, al paso de un rato de silencioso duelo,que paseando inocentemente por los bosques oscuros, portando en su frágil mano, una cesta de jazmines, unos truhanes humanos se la hurtaron sagazmente y salieron huyendo con el botín en sus manos, desperdiciando y dejando caer, las ya marchitas flores-al tocar las esqueléticas manos de la muerte- y dejándole a la pobre niña sin su rica cesta de bellos y olorosos jazmines, purpureas y escarlatas.

Esta, sus anhelos a los chicos mostraba y dijoles que si los encontraban,posiblemente en frente de su casa estaban. Aquella alta casa, en la ya apestosa ciudad estaba, que como así siempre la apodaban, todos los ladrones allí estaban, y sus sucias manos solamente hurtaban, en la Ciudad De Los Ladrones.

Los chicos prometiéronle lo prometido y dispusieronse a buscar partido, en busca de las bellas flores, en la ya famosa, Ciudad De Los Ladrones

¡Ay de mí! cuanto trayecto hicieron pasando tímidamente por las fauces que los lobos abrieron y trayendo la venganza a la ahora, ya roja luna a la ciudad. Entraron paulatinamente, y entre los cimientos que arrancaban lentamente, robados audazmente, entraron a la ciudad. El cielo rojo, decorado, como si de un gravado se tratase,  el negro humo hacia empalidecer a la blanca luna que al mecer, sus estrellas giraban, y entre ellas se robaban la vida que debían todas merecer.
En cuanto entraron a la ciudad, dos osados bandidos que al no ser de mas de diez años, posiblemente fueren vendidos, les robaron las dos espadas y a estos, a su vez, fueron robados por dos inocentes jorobados, dejandoles rebolcados, a los dos niños en el fango. Los pobres viejos jorobados, que iban con sus dos espadones, recién robados, notaron en sus gargantas como dos dagas lentas, incrustaban su fino filo haciéndoles en su cuello un caudillo, que de roja sangre manchó el ya robado cuchillo.
Al asesino este, otro desde su hogar celeste, cogiole las espadas y fuese. Al guardarlas este ladrón, en una custodiada caja, los niños revolcados por los ya muertos jorobados, hicieron una enorme raja, que rompió la caja, como con un pastel. El viejo de la casa, al enterarse, dejó pobres a los niños, cual el Mundo al Pobre, autor de su gran teatro desarrope.
Conseguidas ya sus espadas, guardolas cuidadosamente un una de las baldosas. Cuando con Morfeo su alma se encontró, un viejo barbudo, por la chimenea entró. De lujosas galas, color bordó, y bordadas botas, que por allí encontró, en un enorme saco beige guardó y las dos preciadas espadas en ella metió. Los viejos, al morir, se tuvieron que substituir, para la cadena trófica, no destruir. En su lugar a pedir, un viejo mono araña, que de su aspecto se te mueven las entrañas teniendo en sus ojos migrañas, pena dio al ladrón barbudo, que dejó su saco a un sordomudo para al mono poder ayudar. El de la casa, ya liberado, cogió  el saco, y como cosido y cantado, se había encaminado a la lúgubre existencia.

Así sucesivamente iba pasando la espada, de mano en mano, hasta que alguno moría  y era substituido por otro que entraba en el conocido juego de la vida. Nunca acababa el robar, nunca acababa el matar, Y continuamente los ladrones robaban a los ladrones, siendo animales, o personas, ya daba igual.
Así vivían, como si de la cadena alimetícia se tratase, interminable, incesante.
La pobre niña miró a los dos chicos con sollozantes ojos, inquiriendo, el ¿Dónde están mis jazmines? pese a que marchitos por la muerte están, aún los sigo queriendo.